Mostrando entradas con la etiqueta educación significativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación significativa. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de noviembre de 2017

Educación para millennials - Desarrollar el potencial para alcanzar el conocimiento



Educación para millennials - Desarrollar el potencial para alcanzar el conocimiento

Uno de los desafíos más importante que tienen los educadores es el trabajo con las nuevas generaciones millennials. Aquéllas personas que nacieron bajo el paradigma tecnológico y que suelen ser incomprendidos por las demás generaciones hasta el punto de describirlos como:
• Egoístas
• Sin foco
• Con derecho a lo que sea
• Perezosos
• Impacientes
• Baja autoestima

Todas estas características son descritas por Simon Sinek en el video “The millennial question” https://www.youtube.com/watch?v=JZqDUpaGZrk

La tesis de Sinek se basa en que los millennials han crecido en un ambiente con estrategias fallidas de crianza. Donde, por ejemplo, les dijeron que eran especiales todo el tiempo. Les dijeron que tendrían todo lo que quisieran en la vida, sólo por quererlo. Algunos recibieron galardones no porque lo mereciera sino porque sus padres se quejaron y muchos recibieron la mejor nota porque los profesores no se querían enfrentar a los padres. Esto devalúa el valor de la medalla y la recompensa de aquellos que trabajaron duro para conseguirla. Y hace que la persona que llegó de última se avergüence porque no la merecía y eso lo hace sentir peor.

Además de esto, se hace muy difícil trabajar en un sistema educativo que no está adaptado a los millennials. En contraposición a esta mentalidad las características que demanda la educación tradicional son:

• Linealidad
• Productividad
• Atención completa todo el tiempo
• La autoridad asigna derechos
• Falta de sentido (aprender porque si)

Es evidente que existe un cortocircuito en el estilo de enseñar y las necesidades de aprendizaje que produce frustración no sólo en el estudiante sino también en los educadores.

¿Cómo desarrollar cualidades para alcanzar el conocimiento en los millennials y en general?

Hay que comprender que cualquier cambio en una realidad se puede abordar desde el lenguaje. Entonces desde el lenguaje enfrentamos el problema de la gratificación del logro, reconociendo el esfuerzo, la mejora y no la llegada a la meta. Siempre fomentar el potencial personal para alcanzar nuevos desafíos teniendo en cuenta los límites.

El desafío hacia el crecimiento y la superación personal debe ser constante, por eso se deben crear situaciones que permitan poner a prueba el conocimiento y las habilidades (y si no se poseen que los estudiantes activen los mecanismos para obtenerlos). Hay que construir una estrategia de videojuegos, es decir múltiples niveles con dificultades crecientes.

Además, los educadores deben fijar los estándares de manera que sean desafiantes pero alcanzables y modificarlos en la medida que los alumnos lo necesiten. Pero hay que tener en cuenta que enfrentar los desafíos implica para el estudiante una carga emocional muy grande. Es por eso que el acompañamiento y la guía del educador es primordial. Si un estudiante no está debidamente acompañado puede caer en la frustración. La frustración es fácilmente detectable en la clase porque la consecuencia es la ira. De allí que la detección temprana de la frustración puede servir para rediseñar los retos de acuerdo a las necesidades.

www.zoem.com.ar

viernes, 14 de julio de 2017

¿Por qué el educador debe saber de personalidades?


La educación es el motor más importante que tiene el ser humano para alcanzar la libertad. La libertad suprema se consigue con el dominio de la propia personalidad y es justamente aquí donde la educación actual debe poner el foco para innovar.
Una persona que logró libertades estando, paradójicamente, encarcelado fue Nelson Mandela. Quien utilizó los 27 años que estuvo en prisión para estudiar y aprender de sí mismo en vez de quejarse, culpar a los demás o tomar revancha.
“La celda es el lugar idóneo para conocerte a ti mismo. Me da la oportunidad de meditar y evolucionar espiritualmente" (Mandela)
Si se está de acuerdo que la libertad se alcanza con el conocimiento de uno mismo, los educadores deberíamos enseñar a los estudiantes a ganar batallas sobre sus personalidades; porque es allí donde están las barreras que impiden el aprendizaje real y la preparación para afrontar cualquier reto futuro de cualquier índole. Toda batalla ganada a la propia personalidad crea automáticamente en el ser humano virtudes y/o competencias, que son fundamentales en un mundo donde la técnica está al alcance de un click.
Todos los mecanismos que se pongan en práctica para trabajar la personalidad de los estudiantes deben necesariamente ser comprendidos e internalizados en la propia personalidad del educador. Por lo tanto, enseñar se convierte en un acto de aprendizaje y conocimiento mutuo para educador y estudiante.
Dos caras de una misma verdad
La mayoría de las veces la personalidad crea limitaciones y comportamientos que afectan el desarrollo de la persona y su aprendizaje. Pero también existe otra cara de la moneda. Cada personalidad tiene escondidas ciertas fortalezas, virtudes, comportamientos, gustos y motivaciones que pueden ser invisibles a la propia persona y que si se descubren pueden ser importantes motores en ciclo de aprendizaje. Si el educador trabaja durante el cursado en el aspecto positivo de la personalidad se pueden obtener resultados increíbles.
No sólo la personalidad individual
La teoría general de sistemas expresa que un conjunto de elementos también funciona como un todo, adquiriendo y dando formas a nuevas características. En la clase, no sólo se convive con las personalidades individuales sino que existen grupos de estudiantes que forman una nueva personalidad colectiva. El conocimiento de cada personalidad individual y colectiva es de vital importancia para trabajar en pos de la superación personal y grupal, el desarrollo de competencias y el aprendizaje. Cada educador debe “mapear” (es decir conocer/descubrir) estas personalidades durante la convivencia educativa y seleccionar estrategias, herramientas y métodos que permitan actuar alineadamente a cada una en la búsqueda del conocimiento.
¿Cómo afloran las personalidades?
La clase es un laboratorio propicio para que afloren las personalidades, sólo es cuestión de estar atento y romper las barreras que existen entre el educador y estudiante. Las personalidades afloran de los diálogos y de las dinámicas que se generan en las clases, pero especialmente de los momentos de tensión. Las entregas de tareas y/o trabajos prácticos, fechas finales, los conflictos, etc.
Cuando los grupos son pequeños, es más sencillo detectar las personalidades por el contacto directo a través del diálogo. Cuando los grupos son numerosos, el proceso es más lento y cada personalidad va aflorando con el tiempo.
Claves para trabajar las personalidades en clase
  • Adoptar herramientas que permitan descubrir la personalidad, sus fortalezas y debilidades.
  • Avanzar en el conocimiento personal para luego avanzar en el conocimiento de los estudiantes y los grupos.
  • Cercanía con los estudiantes o disponer de un periodo de tiempo razonable con el grupo.
  • Generar espacios de confianza.
  • Generar una cultura de diálogo.

miércoles, 7 de junio de 2017

Hijos del rigor vs stress positivo en clase

Los educadores habitualmente en las clases queremos que nuestros alumnos alcancen un cierto nivel de autorregulación para el estudio y que esa competencia puede ser traspolada luego a otros aspectos de su vida. La realidad indica que existen algunos desafíos que afrontar cuando buscamos desarrollar la autorregulación. En primera medida la educación tradicional se basa en dos ciclos diferenciados de pasividad y actividad que no benefician el aprendizaje de la autorregulación. Estos dos ciclos son el de recibir información por parte del educador (clase) y el de reproducir la información (examen). Si bien la autorregulación también contiene esos ciclos de pasividad-actividad, estos son muchos más cortos y se activan o desactivan a través de un proceso consciente que es respuesta del propio estudiante y no por un estímulo externo.
La educación tradicional funciona con base en el “miedo” como motor de la motivación de los estudiantes. Es decir que cuando el educador quiere obtener una respuesta o espera una respuesta autónoma de sus estudiantes introduce alguna acción que los atemorice.
  • Si no estudian les va a ir mal
  • Sigan así y les voy a poner un cero
  • Pongan las barbas en remojo
Este tipo de acciones para motivar al estudiante son absolutamente nocivas y crean un ciclo vicioso del cual es difícil escapar. Los estudiantes se acostumbran a esperar las amenazas para actuar, de forma de evitar la confrontación con la propia personalidad; de la acción consciente.
¿Hay alguna alternativa?
Los que ejercemos la docencia sabemos que aplicar advertencias o generar miedo en los estudiantes es muy efectivo. Pero en el fondo también sabemos que esta forma de motivación no favorece el desarrollo de competencias e integridad en el individuo.
El stress positivo es una alternativa al modelo de advertencias/miedo en el cual se induce a los estudiantes a actuar por propia motivación como respuesta a un estímulo autoimpuesto generalmente por el colectivo y externo. Por ejemplo, un proyecto de ciencias en el cual se necesite hacer una presentación al público. Otro ejemplo sería aplicar los conceptos aprendidos para aplicar a un proyecto de la vida real que tenga significado o que mejore algún aspecto de la vida.
La esencia del stress positivo es proponer democráticamente una actividad que se asuma como un desafío positivo por el grupo y que permita salir a los estudiantes y educadores de la zona de confort. La zona de confort es aquella en la cual nos sentimos satisfechos con lo realizado o que es suficientemente cómoda para no buscar nuevas aventuras. Para salir de la zona de confort de forma positiva es necesario generar stress positivo, crear un desafío que moviliza internamente a las personas y que las pone en acción por propia motivación.
El stress positivo no tiene que ser negativo para el alumno sino una oportunidad para despertar, actuar y aprender por un proyecto que supera la clase.
Para generar stress positivo debemos tener en cuenta:
  • Crear un desafío poco tradicional que involucra lo aprendido en la clase.
  • El desafío debe ser previamente pensado por el educador pero los estudiantes lo refinan y se lo apropian.
  • Es mucho más eficiente cuando nace de una zona de confort y se proyecta como una gran posibilidad de acción, colaboración y aprendizaje.
  • Debe necesariamente surgir una idea de proyecto/acción que motive y que sea adoptada por todos (estudiantes y educadores) mediante un proceso democrático.
  • Debe involucrar, si es posible, a personas externas a la clase. La validación final de la experiencia hacia los alumnos se genera por estas personas que observan el proceso de aprendizaje y aplicación de lo aprendido desde afuera.

viernes, 12 de mayo de 2017

Educación significativa. ¿Tus clases tienen sentido?

Los educadores luchamos a diario para que nuestros estudiantes se sientan atraídos y motivados por las clases y las actividades que realizamos. Pero en un mundo donde la velocidad e instantaneidad por resultados prima, (en toda la humanidad no sólo en los alumnos) fomentada por las tecnologías y las comunicaciones, surge el interrogante de si la educación puede realmente estar a la altura de las circunstancias.
La educación significativa es un concepto que busca dar sentido a las experiencias vividas en la clase a través de un ambiente que permita compartir, crear y aprender pero que es útil y tiene conexión con lo cotidiano. Es una fórmula (puede cambiar o tener resultados diferentes) que tiene como resultado la satisfacción personal de haber recorrido un camino hacia un objetivo, con un conjunto de personas y haber adquirido un cúmulo de habilidades y competencias. Ambos, educadores y estudiantes necesariamente tienen que aprender del proceso. Darle sentido a la clase es un trabajo duro de creatividad y planificación que debe hacerlo el educador. Él Debe buscar el significado de manera que el estudiante viva experiencias de importancia para su vida y sienta satisfacción en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Educación significativa = (Propósito + Conocimiento + Diversión) * Tecnología
Propósito: Es el motor que tracciona a educadores y estudiantes a conseguir el objetivo trazado. El propósito puede materializarse en uno o más proyectos que confluyen en una visión que tiene sentido para el grupo y para cada persona individual. Esos proyectos son útiles, resuelven problemas propios o de la sociedad y por eso son altamente motivantes. El propósito se busca más allá de las paredes de la institución, en la vida real. El aprendizaje que debe ser adquirido, se construye en la medida que las etapas de estos proyectos se van concretando.
Conocimiento: Todo lo que se realiza en clase tiene que tener aplicación práctica en vida y en el aquí y ahora; Si esto no es así no tiene sentido alguno y será una pérdida de tiempo. Mientras se persigue el propósito se construye el conocimiento como resultado de la experimentación y/o la observación en un contexto de grupo.
Diversión: El conocimiento se alcanza más rápidamente cuando compartimos y nos divertimos, cuando jugamos, cuando la pasamos bien. No existe aprendizaje en contexto rígidos, de abuso, de maltrato o monopólicos. El conocimiento se construye, nadie lo posee.
Tecnología: La tecnología es el multiplicador por excelencia. Cualquier proceso de enseñanza aprendizaje puede dar un salto de escala si la tecnología adecuada es usada como herramienta. Incluir la tecnología en la clase ya no es una opción en este tiempo sino un deber.