miércoles, 26 de julio de 2017

¡Esto no se puede!... Innovar en educación sin salir de los límites


La innovación en educación resulta ser un arte cuando las instituciones se aferran al viejo paradigma. Dependiendo de la madurez que tenga el establecimiento, un educador podrá (o no) buscar tranquilamente y con apoyo nuevas formas de enseñar que mejoren la calidad del aprendizaje. Un abordaje para instituciones con algún grado de flexibilidad es la estrategia del “punto medio”. Es decir que se busca “estresar” a la organización en el momento justo, cuando se dan las condiciones exactas para la innovación.
El dilema surge cuando las instituciones son extremadamente ortodoxas, ¿Qué sucede si una institución educativa no permite ir más allá de los límites en la innovación?
Innovación sin salir de los límites
Muchas veces la innovación se entiende como algo totalmente nuevo y por lo tanto se busca fuera de los límites que nos impone el entorno, en este caso lo que la institución educativa considera un “proceso estable”. Cuando los límites son marcados y no pueden ser traspasados es conveniente tomar conciencia de lo que sí es posible hacer sin sobrepasar las fronteras.
Diseñar innovaciones dentro de los límites es tan efectivo como hacerlo fuera de ellos. El gran desafío está en escapar de la visión tradicional, donde el proceso de enseñanza aprendizaje se sucede como una única línea recta sin alternativas y donde lo novedoso o distinto surge justamente fuera de los umbrales de ese proceso.
Innovar sin salir de los límites es comprender que el recorrido de enseñanza aprendizaje que se desarrolla en clase no necesariamente tiene que ser lineal y que se puede modificar tanto como se necesite. Se debe comprender lo que es posible hacer dentro de los límites y trabajar para encontrar nuevos materiales, dinámicas, interacciones, movimientos que produzcan nuevos resultados. Innovar dentro de los límites es una oportunidad para que el educador pueda empoderarse y liberarse de las ataduras que se autoimpone al sentirse limitado institucionalmente.
Es posible reformular la linealidad del proceso enseñanza aprendizaje tradicional reflexionando sobre:
  • Cambios en el orden
  • Fusiones, combinaciones
  • Agregando o quitando elementos
En realidad no existen reglas para innovar dentro de los límites. Todo queda en la inteligencia y el empeño que ponga el propio educador para llevar adelante un proceso de enseñanza aprendizaje moderno y centrado en el estudiante.
“La sociedad reclama una nueva educación pero en realidad no se aceptan los cambios en las instituciones educativas”

viernes, 14 de julio de 2017

¿Por qué el educador debe saber de personalidades?


La educación es el motor más importante que tiene el ser humano para alcanzar la libertad. La libertad suprema se consigue con el dominio de la propia personalidad y es justamente aquí donde la educación actual debe poner el foco para innovar.
Una persona que logró libertades estando, paradójicamente, encarcelado fue Nelson Mandela. Quien utilizó los 27 años que estuvo en prisión para estudiar y aprender de sí mismo en vez de quejarse, culpar a los demás o tomar revancha.
“La celda es el lugar idóneo para conocerte a ti mismo. Me da la oportunidad de meditar y evolucionar espiritualmente" (Mandela)
Si se está de acuerdo que la libertad se alcanza con el conocimiento de uno mismo, los educadores deberíamos enseñar a los estudiantes a ganar batallas sobre sus personalidades; porque es allí donde están las barreras que impiden el aprendizaje real y la preparación para afrontar cualquier reto futuro de cualquier índole. Toda batalla ganada a la propia personalidad crea automáticamente en el ser humano virtudes y/o competencias, que son fundamentales en un mundo donde la técnica está al alcance de un click.
Todos los mecanismos que se pongan en práctica para trabajar la personalidad de los estudiantes deben necesariamente ser comprendidos e internalizados en la propia personalidad del educador. Por lo tanto, enseñar se convierte en un acto de aprendizaje y conocimiento mutuo para educador y estudiante.
Dos caras de una misma verdad
La mayoría de las veces la personalidad crea limitaciones y comportamientos que afectan el desarrollo de la persona y su aprendizaje. Pero también existe otra cara de la moneda. Cada personalidad tiene escondidas ciertas fortalezas, virtudes, comportamientos, gustos y motivaciones que pueden ser invisibles a la propia persona y que si se descubren pueden ser importantes motores en ciclo de aprendizaje. Si el educador trabaja durante el cursado en el aspecto positivo de la personalidad se pueden obtener resultados increíbles.
No sólo la personalidad individual
La teoría general de sistemas expresa que un conjunto de elementos también funciona como un todo, adquiriendo y dando formas a nuevas características. En la clase, no sólo se convive con las personalidades individuales sino que existen grupos de estudiantes que forman una nueva personalidad colectiva. El conocimiento de cada personalidad individual y colectiva es de vital importancia para trabajar en pos de la superación personal y grupal, el desarrollo de competencias y el aprendizaje. Cada educador debe “mapear” (es decir conocer/descubrir) estas personalidades durante la convivencia educativa y seleccionar estrategias, herramientas y métodos que permitan actuar alineadamente a cada una en la búsqueda del conocimiento.
¿Cómo afloran las personalidades?
La clase es un laboratorio propicio para que afloren las personalidades, sólo es cuestión de estar atento y romper las barreras que existen entre el educador y estudiante. Las personalidades afloran de los diálogos y de las dinámicas que se generan en las clases, pero especialmente de los momentos de tensión. Las entregas de tareas y/o trabajos prácticos, fechas finales, los conflictos, etc.
Cuando los grupos son pequeños, es más sencillo detectar las personalidades por el contacto directo a través del diálogo. Cuando los grupos son numerosos, el proceso es más lento y cada personalidad va aflorando con el tiempo.
Claves para trabajar las personalidades en clase
  • Adoptar herramientas que permitan descubrir la personalidad, sus fortalezas y debilidades.
  • Avanzar en el conocimiento personal para luego avanzar en el conocimiento de los estudiantes y los grupos.
  • Cercanía con los estudiantes o disponer de un periodo de tiempo razonable con el grupo.
  • Generar espacios de confianza.
  • Generar una cultura de diálogo.

viernes, 7 de julio de 2017

Innovar en educación sin que te echen


Muchos reclaman que la educación debe cambiar, reclaman mayor creatividad, innovación y mayor tecnología en las aulas. La cuestión es que toda la presión termina por recaer en el educador, que debe implementar cambios en medio del desconcierto generalizado de rumbo educativo. Dentro del abanico de opciones que un educador puede tomar en esta realidad hay dos rumbos bien marcados. El primero es el de los tradicionalistas, que creen que no es necesario ningún cambio. Estos educadores habitualmente se quejan de lo mal que estamos en los niveles educativos, que los alumnos ya no respetan y que todo tiempo pasado fue mejor. Se sienten más seguros en las clases magistrales, donde no vuela ni una mosca y donde el educador debe saber absolutamente todos los aspectos del tema para tener el control total en el aula.
Por otro lado los entusiastas de la innovación educativa que buscan constantemente aprender y aplicar nuevos métodos, herramientas y tecnologías en el aula. Muchas veces son vistos como demasiado entusiastas, exagerados y poco entendido por los colegas. Este innovador es percibido en ocasiones por la dirección como una molestia porque suele traspasar los límites de lo conocido y estable. En cambio con los alumnos si existe una conexión especial, un lazo que se va afianzando pero que para crecer demanda afrontar mayores riesgos en un sistema anticuado.
Parecería que el segundo caso es el perfil que se necesita para crear cambios en el modelo educativo pero no es así. Los mayores avances en las instituciones se dan con aquellas personas que se mantienen en la línea de los límites institucionales, justo al centro. Desde esa posición se puede observar el lado donde se es tradicionalista y el lado donde se es innovador. La clave está en cómo moverse hacia un lado y hacia otro dependiendo del contexto y de las oportunidades pero siempre volviendo al punto medio. Cualquier exageración hacia los extremos es negativa.
Es decir que se debe “estresar” a la organización en el momento justo, cuando se dan las condiciones exactas para la innovación. Ese momento puede ser:
  • Cuando se produce una acción ganar-ganar con la institución, se benefician todos los involucrados.
  • Con el apoyo/petición de la dirección
  • Con el apoyo de un conjunto de colegas que legitiman la acción ante la institución
  • Por pedido/reclamo de los estudiantes
  • Por razones obvias que surgen del contexto. (Ejemplo: si los alumnos no pueden llegar a la institución por “x” razón, es un oportunidad para usar videoconferencia...)

jueves, 29 de junio de 2017

Alternativas al miedo, ¿tu modelo de clase es heterónomo o autorregulado?


El aprendizaje, en un sentido filosófico, es aquel proceso alquímico capaz de transformar a las personas de modo que puedan adquirir libertades y desarrollen conciencia de sí mismos, de los demás y del entorno en el que se desarrollan. La libertad individual permite elecciones responsables propias que pueden conducir a errores y de esa forma es posible el aprendizaje y la transformación legítima.
La libertad no es posible alcanzarla sin la existencia o el desarrollo de la autorregulación, la cual permite actuar (o no) con total albedrío dentro los límites autoimpuestos. Es muy importante la autorregulación porque está directamente relacionada a la motivación. Por ejemplo, no es lo mismo que el educador imponga un determinada tarea/proyecto al estudiante a que la misma sea diseñada en conjunto con él o mediante un proceso democrático dentro del aula. Los estudiantes al ser partícipes del diseño del aprendizaje, definen su propio camino y sus límites, y actúan motivados por sus propias decisiones.
¿Qué sucede en la realidad?
Los estudiantes y los educadores estamos acostumbrados a una relación heterónoma para desarrollar las clases que es herencia del modelo educativo del siglo XX.
Define heterónomo: Persona expuesta a un poder externo o ajeno que impide el desarrollo de su voluntad y naturaleza.
La educación heterónoma es aquella en la que el educador indica al estudiante lo que tiene que hacer y pone consecuencias o castigos a la falta de acción. Es decir que trata de motivar al estudiante en base al miedo. De esta forma crea dependencia y falta de autorregulación y libertad.
Hay que tener en cuenta que ser heterónomo (no tener libertad) es muy confortable tanto para el estudiante como para el educador. Es mucho más sencillo que me indiquen lo que tengo que hacer a tener que tomar mis propias decisiones, cometer errores y mejorar.
Se puede hacer un pequeño ejercicio para comprender el grado de dependencia del estudiante. Para esto simplemente debemos estar conscientes en una clase y relevar cuántas veces los estudiantes hacen alguna de estas preguntas: ¿Está bien lo que hice? ¿Está mal lo que hice?. Si son varias las veces y varios los estudiantes que hacen alguna de estas preguntas tendremos que mejorar la autogestión dentro de las clases.
¿Qué alternativas hay?
Escapar del modelo heterónomo en la clase no es tarea sencilla, es en realidad un cambio cultural. Por eso hay que estar consciente de que no va a pasar de un día para otro, sino que el conjunto de acciones a largo plazo pueden cambiar el modelo.
Dentro de las alternativas que se pueden llevar adelante en las clases para escapar al modelo heterónomo tenemos:

viernes, 23 de junio de 2017

Tecnologías de soporte a los procesos educativos




Aprendizaje en línea - MOOCs: esta categoría incluye las empresas más conocidas como Coursera, Udemy y Udacity, que albergan contenidos educativos que abarcan temas que van desde temas tradicionales de matemáticas y ciencias hasta la fotografía y la producción musical.
Sistemas de Gestión del Aprendizaje: Empresas como Schoology y Huivo ofrecen plataformas de software que mejoran las relaciones estudiante-maestro-padre, monitorean el progreso del estudiante, rastrean asignaciones, comparten contenido y proporcionan tableros de discusión en línea.
Desarrollo profesional: Empresas como Fullbridge y Simplilearn Solutions proveen a empresas e individuos de contenido educativo para el progreso profesional, incluyendo capacitación financiera. La empresa más bien financiada en esta categoría es Pluralsight, que es mejor conocido por su software en línea y cursos de desarrollo creativo.
Educación Infantil: Empresas como Speakaboos y Kidaptive crean juegos educativos y juguetes para niños pequeños, incluyendo libros de cuentos interactivos y aplicaciones educativas para móviles.
Aprendizaje de idiomas: Empresas como iTutorGroup y Vipkid facilitan el aprendizaje de inglés en China, mientras que empresas como Duolingo ofrecen múltiples idiomas y atienden a clientes más diversos.
Tech Learning: Al igual que las startups que proporcionan plataformas para el aprendizaje en línea, las empresas como Galvanize y littleBits entienden y atienden específicamente a la enseñanza de la programación y otras disciplinas de ingeniería.
Herramientas de estudio: Empresas como Xuebajun y Knowbox proporcionan herramientas de estudio que utilizan la tecnología para solidificar y / o acelerar el proceso de aprendizaje.
Materiales del curso: La mayoría de las empresas de esta categoría, como LightSail Education, operan mercados en línea para libros de texto y otros materiales del curso. También está incluida en esta categoría la empresa Newsela, que convierte las noticias en contenido digerible para los estudiantes más jóvenes.
Administración Escolar: Empresas como el Pergamino y el Examen están simplificando el proceso de administración de las escuelas mediante la digitalización de las transcripciones y la supervisión de los exámenes, respectivamente. Otros proveen software que permite a los padres hacer un seguimiento del rendimiento, o permitir que las escuelas se conecten con otras escuelas a nivel de distrito, estado y nacional.
Escuela de la próxima generación: Empresas como AltSchool y Quad Learning ofrecen alternativas a las experiencias educativas tradicionales.
Analítica Educativa: Empresas como Echo360 y Civitas Learning recopilan datos sobre el desempeño estudiantil y utilizan análisis predictivos para personalizar las experiencias educativas.
Compromiso en el aula: empresas como Top Hat y Nearpod ofrecen productos que hacen que las experiencias en el aula sean más atractivas para los estudiantes. Top Hat ofrece software basado en web y móvil que permite a los profesores administrar tareas interactivas y recibir comentarios en tiempo real de los estudiantes, mientras que Nearpod ofrece una solución todo en uno para el uso sincronizado de dispositivos móviles en el aula.
Online to Offline: Empresas como Entstudy y Tutores Varsity ofrecen plataformas para que los estudiantes encuentren tutoría cara a cara, sin conexión.


viernes, 9 de junio de 2017

Tendencias en educación

Las últimas tendencias en educación llegan para transformar la clase habitual en un espacio de colaboración, interacción, tecnología, creatividad e innovación. El educador deja de ser un mero transmisor de conocimiento para liderar un proceso horizontal donde el verdadero protagonista es el estudiante. Él es la razón de ser de la educación y a través de y por él toda la estrategia educativa cambia. El hombre cambia, el estudiante cambia ergo la educación cambia.


Realidad Virtual, Aumentada y Mixta
Nuevas realidades o realidades enriquecidas permiten llegar a dónde no es posible o incluso más allá.

Educación y los trabajos del futuro
Los trabajos cambiaran a velocidades nunca experimentadas por la sociedad, por lo tanto cómo la educación prepara a los estudiantes para afrontar cambios constantes.

Robots en la educación
Aprender a utilizar y convivir con la robótica en todos los aspectos de la vida. 

Inteligencia artificial, aprendizaje profundo y personalización
Las máquinas serán cada día más inteligentes y el ser humano deberá ser cada día más "humano".

Escuelas de bajo costo y alta tecnología
La educación de calidad y democratizada gracias a las tecnologías exponenciales.

Metodologías del siglo XXI
La educación se apoya en nuevas metodologías que permiten desarrollar el potencial del estudiante.

D-School - El diseño en la escuela
El pensamiento de diseño para generar creatividad, colaboración, empatía y acercar a los estudiantes.

Educación centrada en personas (Neuro, psico…)
El centro de la educación es el ser humano y a partir de esto se transforma para adaptarse a sus necesidades.

Autoeducación, MOOCs
Enseñar a aprender sin la necesidad de la educación.

Blockchain Educación
Cómo la educación aprende de las cadenas de bloques...


Virtualidad
Adopción total de la virtualidad como alternativa de enseñanza por parte de los alumnos, educadores y tomadores de decisión.

Wereables
La educación se apropia de la tecnología que vestimos



miércoles, 7 de junio de 2017

Hijos del rigor vs stress positivo en clase

Los educadores habitualmente en las clases queremos que nuestros alumnos alcancen un cierto nivel de autorregulación para el estudio y que esa competencia puede ser traspolada luego a otros aspectos de su vida. La realidad indica que existen algunos desafíos que afrontar cuando buscamos desarrollar la autorregulación. En primera medida la educación tradicional se basa en dos ciclos diferenciados de pasividad y actividad que no benefician el aprendizaje de la autorregulación. Estos dos ciclos son el de recibir información por parte del educador (clase) y el de reproducir la información (examen). Si bien la autorregulación también contiene esos ciclos de pasividad-actividad, estos son muchos más cortos y se activan o desactivan a través de un proceso consciente que es respuesta del propio estudiante y no por un estímulo externo.
La educación tradicional funciona con base en el “miedo” como motor de la motivación de los estudiantes. Es decir que cuando el educador quiere obtener una respuesta o espera una respuesta autónoma de sus estudiantes introduce alguna acción que los atemorice.
  • Si no estudian les va a ir mal
  • Sigan así y les voy a poner un cero
  • Pongan las barbas en remojo
Este tipo de acciones para motivar al estudiante son absolutamente nocivas y crean un ciclo vicioso del cual es difícil escapar. Los estudiantes se acostumbran a esperar las amenazas para actuar, de forma de evitar la confrontación con la propia personalidad; de la acción consciente.
¿Hay alguna alternativa?
Los que ejercemos la docencia sabemos que aplicar advertencias o generar miedo en los estudiantes es muy efectivo. Pero en el fondo también sabemos que esta forma de motivación no favorece el desarrollo de competencias e integridad en el individuo.
El stress positivo es una alternativa al modelo de advertencias/miedo en el cual se induce a los estudiantes a actuar por propia motivación como respuesta a un estímulo autoimpuesto generalmente por el colectivo y externo. Por ejemplo, un proyecto de ciencias en el cual se necesite hacer una presentación al público. Otro ejemplo sería aplicar los conceptos aprendidos para aplicar a un proyecto de la vida real que tenga significado o que mejore algún aspecto de la vida.
La esencia del stress positivo es proponer democráticamente una actividad que se asuma como un desafío positivo por el grupo y que permita salir a los estudiantes y educadores de la zona de confort. La zona de confort es aquella en la cual nos sentimos satisfechos con lo realizado o que es suficientemente cómoda para no buscar nuevas aventuras. Para salir de la zona de confort de forma positiva es necesario generar stress positivo, crear un desafío que moviliza internamente a las personas y que las pone en acción por propia motivación.
El stress positivo no tiene que ser negativo para el alumno sino una oportunidad para despertar, actuar y aprender por un proyecto que supera la clase.
Para generar stress positivo debemos tener en cuenta:
  • Crear un desafío poco tradicional que involucra lo aprendido en la clase.
  • El desafío debe ser previamente pensado por el educador pero los estudiantes lo refinan y se lo apropian.
  • Es mucho más eficiente cuando nace de una zona de confort y se proyecta como una gran posibilidad de acción, colaboración y aprendizaje.
  • Debe necesariamente surgir una idea de proyecto/acción que motive y que sea adoptada por todos (estudiantes y educadores) mediante un proceso democrático.
  • Debe involucrar, si es posible, a personas externas a la clase. La validación final de la experiencia hacia los alumnos se genera por estas personas que observan el proceso de aprendizaje y aplicación de lo aprendido desde afuera.